Platos típicos gallegos imprescindibles que debes probar en tu visita

Galicia enamora, sí. Pero no solo por esos paisajes verdes que parecen de postal o la costa que no termina. También —y mucho— por lo que se come. Una tradición culinaria que agarra productos de la tierra y del mar y los convierte en algo que no olvidas. Si andas planeando una visita, prepárate: esto es un viaje de sabores intensos, de los que se quedan. Te cuento cuáles son los platos típicos gallegos que de verdad no te puedes perder, y algún truco para que aciertes en cada bocado.

Los de siempre, los que nunca fallan

Pulpo a la gallega (á feira)

El rey. El que ves en todas las ferias y casi todas las tabernas. Pulpo cocido —tradicionalmente en calderos de cobre— y servido en un plato de madera con patata cocida, sal gorda, pimentón (dulce o picante, al gusto) y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Lo difícil es dar con el punto exacto de cocción. Que quede tierno, vamos. Se come todo el año, pero en verano, en las fiestas populares, es cuando más brilla. Precio orientativo: la ración entre 10 y 15 €. Mejor época: cualquier mes, aunque en las romerías de agosto y septiembre tiene otro aquel.

Empanada gallega

Un clásico de aprovechamiento, dicen. Masa de pan rellena de lo que te imagines: atún, bacalao, carne, zamburiñas, incluso pulpo. Cada casa, cada obrador, guarda su receta como un secreto. La masa debe ser fina, jugosa, dorada. La venden por porciones o entera en panaderías y pastelerías. Precio: unos 6-10 € la pequeña (para dos). Consejo: cómprala caliente, recién salida del horno de una panadería de barrio. Ahí está el truco.

Tip de experto: No te vayas sin probar una empanada en una taberna local. Acompáñala con un vino blanco Albariño o Ribeiro. Y si ves que tienen de zamburiñas, no lo dudes. Esa es de las que enganchan.

Lacón con grelos

Plato de invierno. Del carnaval, del Entroido. Lleva lacón (el brazuelo del cerdo, curado y cocido), grelos (los brotes de nabo), patatas y chorizo. Todo cuece junto y se sirve caliente, contundente, sabroso. Reconforta. Precio: ración en restaurante entre 12 y 18 €. Mejor época: de diciembre a marzo, cuando los grelos están en su punto.

Caldo gallego

Sopa tradicional. De verduras, patatas, grelos, alubias blancas y un trozo de unto —grasa de cerdo— que le da ese sabor. A veces lleva costilla o chorizo. Es el plato de cuchara más humilde y, para mí, el más sabroso. Perfecto para abrir el apetito en días fríos. Precio: sobre 5-8 € la ración. Lo sirven en casi todos los sitios de cocina tradicional.

Mariscos gallegos: esto es otro nivel

Galicia manda en marisco. Sus rías producen mejillones, percebes, nécoras, centollos, almejas, berberechos, vieiras… fama mundial. No es para menos. No te vayas sin probar:

  • Mejillones al vapor. Con limón y perejil. Simple. Precio: ración 6-10 €.
  • Percebes. El más caro, el más buscado. Se cuecen en agua de mar. Precio: entre 40 y 70 € el kilo según temporada. Duele, pero merece.
  • Nécora o centollo. Cangrejos de carne fina. Cocidos. Precio: unidad 15-30 € en restaurante.
  • Vieiras a la gallega. Gratinadas con pan rallado, ajo y perejil. Un manjar típico de Santiago. Precio: 8-12 € la unidad.

La mejor época para el marisco: de octubre a abril (los meses con «r»). Los precios bajan cuando cada especie está en temporada alta.

Postres que endulzan (y una bebida que quema)

Tarta de Santiago

Bizcocho de almendra. Cubierto de azúcar glas con la cruz de Santiago marcada. Es el postre más internacional de Galicia, y no es casualidad. Almendra molida, huevos, azúcar, un toque de canela y limón. Ideal con un café o un licor de hierbas. Precio: ración 4-6 €. En cualquier pastelería la encuentras.

Filloas

La versión gallega de los crepes, pero más finas. Dulces (rellenas de crema, miel, nueces) o saladas (con chorizo, bacalao, lomo). En el Entroido son tradición, pero se comen todo el año en casas rurales y restaurantes. Precio: 2-4 € la unidad.

Queimada

No es postre, es ritual. Se prepara con aguardiente de orujo, azúcar, cáscara de limón, café en grano y canela. Se prende fuego mientras se recita un conjuro para espantar malos espíritus. Imprescindible en cenas con amigos. Se sirve caliente en cuencos de barro. Precio: 6-10 € la queimada para 4 personas.

Lo que nadie te cuenta (y conviene saber)

  • Horarios: La comida se sirve de 13:30 a 15:30; la cena, de 20:30 a 22:30. En tabernas suelen tener raciones todo el día.
  • Mejor época: Para pulpo y mariscos, otoño e invierno. Para la empanada, cualquier día. El lacón con grelos solo en temporada de grelos, que es invierno y principios de primavera.
  • Precios: Un menú del día con plato típico ronda los 12-18 €. Las raciones sueltas salen más caras, pero te permiten probar de todo.
  • Dónde comer: Busca pulperías (especializadas en pulpo), marisquerías en la costa y tabernas con buenos vinos gallegos. Las «casas de comidas» ofrecen cocina casera a buen precio.

¿Es caro comer en Galicia? No especialmente. Con 20-30 € por persona (con bebida) comes bien. El marisco sube la cuenta, pero merece.

¿Hace falta reservar? En temporada alta (julio-agosto y Semana Santa) sí, sobre todo marisquerías y pulperías con nombre.

¿Hay opciones para vegetarianos? La cocina gallega es muy carnívora y marisquera, pero algo hay: caldo gallego sin carne, empanada de verduras, filloas saladas. No es el paraíso, pero te apañas.

La gastronomía de Galicia es un viaje aparte. Cada plato cuenta algo: del mar, de la tierra, de una forma de vivir. Desde el caldo más humilde al percebe más caro, pasando por la empanada que huele a fiesta y el pulpo que sabe a romería. No te limites a un bocado. Prueba, comparte, déjate sorprender. Galicia se come con los cinco sentidos, y estos platos típicos gallegos se te quedan grabados tanto como sus paisajes. Buen provecho. O, como dicen por aquí: bo proveito!

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